EL MINIBAR

hombre

Tres meses, dos días, seis horas y veinticuatro minutos. Ese es el tiempo que llevo sin probar una gota de alcohol. ¿Por qué? Por vergüenza, por miedo, por asco. Porque vi a mi hija de cinco años usando las botellas del minibar como biberones para sus muñecas, porque más de una vez sus manitas me levantaron del suelo, porque cada mañana mis palabras sabían a whisky…  No sé si lo lograré. Sólo sé que cada minuto que paso sin beber, mi hija me sonríe con más claridad.

Tres meses, dos días, seis horas y veinticinco minutos…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s